lunes, 12 de diciembre de 2016

Marco Teórico de la Investigación

 MARCO TEÓRICO


En las últimas décadas existe una  preocupación ambiental por el uso y optimalización de los recursos naturales y especialmente del agua,   el reto  está  en desarrollar sistemas que respondan a estas necesidades, específicamente, la situación de riego de zonas verdes  se erige como uno de los mayores desafíos que las políticas ambientales deben afrontar para los próximos milenios. El éxito de ello dependerá en gran medida del modelo de ciudad a desarrollar, particularmente en lo que se refiere a la relación entre forma urbana y consumo de recursos ambientales. En este sentido y según l investigación de OMENE Y SAURÍ  “se argumenta que la denominada ciudad dispersa o de baja densidad genera unos impactos ambientales (en términos de consumo de suelo, energía, agua y otros recursos) mucho mayores que la forma urbana basada en la concentración o alta densidad (Rueda, 1995). Actualmente, muchas áreas urbanas españolas, anteriormente caracterizadas por un predominio de la compacidad (de fuerte tradición mediterránea, por otra parte) conocen un rápido proceso de expansión del modelo urbano disperso en el territorio” (2003, pág. 6).
Adicional a esto se puede decir que existe poco conocimiento del consumo de agua de estos sistemas y se propende  a generalizar que existe la tendencia a pensar que los jardines privados están sujetos a unos aportes excesivos de agua generados por factores como la falta de o el bajo coste del recurso (Baumann y otros, 1998).


Por otra parte, es necesario tener en cuenta que en este tipo de desarrollo confluye una dimensión ambiental y una dimensión tecnológica que subyace en el urbanismo,  y en desarrollo de alternativas innovadoras como lo demuestran Braatz y Kandiah en su investigación “Utilización de aguas residuales urbanas para el riego de  árboles y bosques”  cuando exponen experiencias significativas en este campo  Si bien el uso de las aguas residuales para el riego de cultivos y prados está ya muy generalizado en muchas regiones, el riego de los árboles con aguas negras  se ha explorado y explotado mucho menos. Hay algunas ciudades como El Cairo, Teherán y otras en el Cercano Oriente, la India y los Estados Unidos, donde se riegan los árboles de calles y jardines y las zonas verdes urbanas con aguas de cloaca depuradas y transportadas en cisternas, y también se han publicado informes sobre casos en que se utilizan afluentes para regar árboles destinados a la producción. Por ejemplo, algunas comunidades de Egipto utilizan aguas residuales o de drenaje, con un tratamiento elemental, para regar arboledas. Las especies usadas más comúnmente son la Casuarina glauca, el Eucalyptus camuldulensis y el Tamarix aphylla. De estas especies se obtiene leña para el consumo propio y varas que se venden en los mercados locales (El-Lakany,  1995).” (2004)

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